sábado, 31 de diciembre de 2011

Qué sería yo sin esta habitación, aquí existo, aquí soy y también aquí, en este mismo lugar, dejo de ser. Cuántas veces tirado en mi cama he visto el techo blanco y he pensado que lo mejor sería ser parte de ese techo, es más, ser el propio techo antes que ser yo. Y aunque no he sido un techo, he sido una pared. Una de esas paredes que son como una piel o una oreja, que se duelen, que se niegan, que se pierden, que se quiebran. Una pared que le falta color, una pared que todos ven y que todos ignoran. Una pared que sufre sin que se den cuenta.

AZAÑA ORTEGA

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sol homicida

Sucio sol. Inmoral. Ayer, hoy. Sol amoral. / Esta primavera sin árboles y sin pájaros sí que duele. Enferma, cansa, mata. / Sol homicida. / Los ladrillos se funden, las pistas se fermentan, las ventanas palidecen, los fierros se broncean, los carros se incineran. / Un sol pecaminoso, desbordante, descarado. / Un sol muy humano.

noviembre 11

AZAÑA ORTEGA